Milán, 1800. La historia del Americano se remonta a la segunda mitad del siglo XIX en el bar de Gaspare Campari en Milán. El apodo de “Americano” nació cuando Primo Carnera, un gigantesco boxeador italiano, se proclamó campeón mundial de peso pesado en Nueva York. Cuando Carnera regresó a Italia con el título, fue recibido con este cóctel tan italiano que, para la ocasión, se apodó “Americano”.