Solo durante este mes
Vodka infusionado con higos y brevas, Sirope casero de higo seco especiado, Soda de azahar y naranja casera, Vino blanco espumoso de la terreta y Amargo de naranja
Acompañado con Coca de Mutxamel
Entre 1860 y 1920 llegaron a Estados Unidos casi 30 millones de europeos con la promesa de conseguir sus metas, de vivir el Sueño Americano. Era un mundo nuevo, lleno de posibilidades, de promesas y de abundancia. Es aquí, en La Tierra de las Oportunidades, donde empieza nuestra aventura.
En esta primera etapa conoceremos los inicios del arte de la coctelería, los cócteles que sentaron las bases, las recetas con las que empezó todo.
Aunque no conocemos a ciencia cierta quién fue el creador del Aviation. Lo que sí sabemos es que la primera referencia que se tiene de él, es del famoso Hugo Ensslin.
Nació en Filadelfia a finales del siglo XIX. Creado por Ambrose Burnside, barman del Clover Club, un elegante club de la ciudad.
Nueva York, 1910. El clásico cóctel de James Bond “mezclado pero no agitado”.
Gran Bretaña, 1953. James Bond lo llamó Vesper en homenaje al personaje principal femenino de la novela, Vesper Lynd.
Nueva York, 1874. El cóctel de ginebra más refrescante, elaborado con la más clásica ginebra “Old Tom”.
Nueva York, 1860. Se atribuye la creación de este cóctel a Jenny Jerome, madre de Winston Churchill.
Kentucky, 1880. El primer cóctel de la historia, creado por el coronel James Pepper.
Hollywood, 1970. El cóctel preferido de Marlon Brando en “El Padrino”.
Phoenix, 1930. Su nombre proviene del efecto de la mezcla de sus ingredientes.
EEUU, 1930. Lanzado a la fama por la serie “Sexo en Nueva York”.
Florida, 1987. Cóctel oficial de la International Bartenders Association.
California,1949. Variación mucho más suave y sabrosa del original “Black Russian”.
San Francisco, 1920. Uno de nuestros cócteles favoritos. Según cuenta la leyenda, se creó en el Balboa Café. Esta perfecta mezcla fue una ingeniosa forma de sortear las prohibiciones en los años de la Ley Seca, ya que tanto su color como su sabor recuerdan al té helado.
Creado en el siglo XIX, desde el 2008 es el cóctel oficial de Nueva Orleans.
Nueva york, 2011. Creado por Joaquín Simó en el Death and Company como una variante con mezcal inspirada en el Last Word y el Papper Plane.
Nueva York. 1980. Inventado por Keith Mcnally, dueño de un bar en la ciudad, el nombre French Martini viene de uno de los licores que lo componen, el Chambord.
Nueva York, 2000. Creado por Sam Ross mientras trabajaba en el famoso Milk & Honey bar.
Creado a finales del S XIX. Los origenes de esta familia de cócteles son inciertos, aunque las primeras referencias aparecen en The Gentleman’s Table Guide. Esta versión del cóctel concretamente fue publicada en el libro de Harry Craddock’s «Savoy Cocktail Book» publicado en 1930.
Nueva York, 1830. El primer maestro de los Mint Juleps fue Jasper Crouch de Richmond, quien se identificaba como una persona libre de color. El cóctel tambien se conocía como «hailstorm» julep o «hailstone» julep debido a las pequeñas rocas o trozos de hielo que llevaba.
Nueva Orleans, 1876. La primera referencia al fizz es en el libro de 1876 «Jerry Thomas Bartender’s Guide, donde encontramos 4 recetas. El cóctel se volvio muy pular a partir de 1900 y de hecho es conocido como la especialidad de Nueva Orleans.
Detroit, 1910. El Last Word es un cóctel con base de ginebra creado en el Detroit Athletic Club en la década de 1910, poco antes del inicio de la famosa «Ley Seca».
El origen de este cóctel es incierto. De las dos historias que se cuentan una le atribuye el mérito al famoso Jerry Thomas en el Occidental Hotel y la otra a un bartender llamado Richelieue en Martinez, California.
Nueva Orleans, 1938. Creado por Walter Bergeron, en aquel entonces head bartender de lo que ahora es el Carousel bar del Monteleone Hotel. Pronunciado ‘Voo-Ka-Ray’ o más correctamente ‘Vyuh Cah-ray’, lleva el nombre del término francés para el Barrio Francés de Nueva Orleans y se traduce literalmente como «plaza antigua».
Sus orígenes están llenos de especulaciones. Se cree que pudo recibir su nombre del distrito South Side de la ciudad de Chicago, Illinois, o del Southside Sportsmen’s Club en Long Island. Parece ser que era el cóctel preferido de Al Capone, cuya pandilla dominaba el lado sur de Chicago.
Chicago, 1880. La bebida incialmente se llamó Continental Sour para después convertirse en el Southern Whiskey Sour, también fue conocido como Brunswick Sour y Claret Snap. Finalmente se popularizó el nombre que conocemos en la actualidad, el New York Sour.
San Francisco, 1990. Tommy’s margarita fue creado por Julio Bermejo en el restaurante de sus padres el Tommy’s.
Nueva York 1937. Su origen se remonta a la Feria de Industrias Británicas de 1937, pero no se hizo popular hasta que lo puso de moda el Club 21 de Nueva York en la década de 1950 y su reconocimiento por parte de la cultura popular como el cóctel favorito del Rat Pack una década después.
Nueva Orleans, 1918. Philip Guichet inventó la bebida en el Tujague’s, un bar del Barrio Francés de Nueva Orleans.
Uno de los grandes iconos de Nueva Orleans y de la coctelería clásica. Cremoso, cítrico y extraordinariamente sedoso, el Ramos Gin Fizz es una receta tan delicada como laboriosa, famosa por su textura ligera y su final refrescante.
Hollywood, 1941. Jack Morgan desarrolla una cerveza de jengibre que nadie compra y su amigo John Martin adquiere los derechos de una marca de vodka totalmente desconocida. Desesperados por sacar rentabilidad a sus productos crean este gran cóctel, que deciden servir en unas características tazas de cobre. Así nace el Moscow Mule.
El nombre procede del origen ruso del destilado original y la “patada” que se siente al primer trago. Compuesto por jugo de lima, sirope de azúcar, cerveza de jengibre y originalmente, vodka. Aunque actualemente también se suele tomar con otros destilados.
El original.
La versión british.
La versión mexicana.
La versión con mezcal.
La versión estadounidense.
La versión escocesa.
La versión irlandesa.
La versión de Glasgow.
La versión más redneck.
Viajamos hacia el sur. Al otro lado de la frontera nos esperan nuevos sabores. Aquí predomina el ron y el tequila. La música inunda las calles. Huele a piña, a lima, a hierbabuena…
En nuestro camino nos encontraremos con historias de piratas, de esclavos, de grandes escritores y también con las recetas más refrescantes.
La Habana, 1901. La receta original.
La Habana, 1817. Uno de los clásicos cubanos por excelencia.
Cuba, S XVI. El afamado corsario Sir Richard Drake preparó la primera versión conocida de este cóctel.
Bermudas, S XIX. Cóctel nacional del país.
Caribe, S XVIII. Creada por piratas para subir la moral.
Tijuana, 1938. El más mítico de los cócteles mexicanos.
Sao Paulo, 1918. Tradicional cóctel brasileño, creado en el siglo XIX.
No se conoce el origen de esta variante del clásico margarita, lo que si sabemos es lo increible que está!
Acapulco, 1948. Revive el famoso cóctel mexicano con base de mezcal. Se dice que fue creado en Acapulco en 1948 en honor de una tal Margarita…
Cuba, 1921. Hemingway, a quien no le gustaban mucho las bebidas dulces pero amaba el ron y los cítricos, confió en el mítico bartender de El Floridita, Constantino Ribailagua, para hacerle una versión del clásico Daiquiri adaptada a su paladar. El escritor estaba tan fascinado con el resultado que podía perfectamente beberse una docena al día, pidiéndolos de dos en dos muchas veces.
No tenemos un origen cierto del cóctel Illegal y no hay nada de ilegal en ello! Este cóctel recuerda al Hemingway Daiquiri pero con matices mas complejos, ahumados y cítricos.
Un clásico mexicano fresco, cítrico y ligeramente salino, donde el tequila encuentra en el pomelo una combinación sencilla pero perfecta. Refrescante, directo y tremendamente fácil de disfrutar.
Una versión más intensa, expresiva y festiva del tequila highball tradicional mexicano. Más cítrico, más especiado y con un perfil vibrante donde el dulzor, la acidez y el punto picante conviven con total naturalidad.
Íquique (Chile), 1872. La historia cuenta que un velero inglés llamado Sunshine atracó en el Puerto de Iquique. En él viajaba Elliot Stubb, el mayordomo. Stubb se enamoró de aquel lugar y montó allí su bar. A él se le atribuye el que posiblemente es el cóctel más famoso del mundo: el Whisky Sour.
En su origen, este cóctel lleva whisky como alcohol base. A él se le añade jugo de lima, sirope de azúcar, clara de huevo y unas gotas de bitter de Angostura, todo ello mezclado en coctelera. Actualmente se suele sustituir el whisky por cualquier otro tipo de destilado.
Servido con Wild Turkey bourbon.
Servido con Diplomático Mantuano.
Servido con Pisco Barsol Quebranta.
Servido con Gozio Amaretto.
Servido con Espolón Reposado.
Servido con Sotol La Hacienda
Servido con Amor de Maguey.
Servido con Ole Smoky Moonshine.
Servido con Glen Grant Arboralis.
Servido con Bushmills Black Bush.
Seguimos los pasos de Ernest Raymond Beaumont-Gantt, el contrabandista de alcohol que importó la cultura tiki a EEUU. Cruzamos el Pacífico en busca de los mitos de los cientos de islas que conforman la Polinesia. Nos empapamos de todas esas historias que hablan de caníbales, de vengativos dioses tiki, de la fuerza de los volcanes… Predominan el ron, los zumos y los vasos característicos con forma de moai.
Bahamas, 1920. Exquisito cóctel del caribe, en su versión original.
Un cóctel tropical, cremoso y goloso nacido en el Caribe, donde el plátano maduro, el café y el ron se unen en una mezcla suave y envolvente. Una receta indulgente, refrescante y con alma de postre.
Un barman intrépido a finales de la década de 1930 logró aprovechar la fuerza destructiva de un huracán y ponerlo en un cóctel!
Oakland, 1944. Originario de California.
Esta bebida con toques bastante tropicales y playeros data de mucho antes que existiera el popular show de TV.
Singapur, 1915. Otro de nuestros cócteles favoritos.
Hawái, 1957. La bebida fue creada por un bartender llamado Harry Yee en el Hilton Hawaiian Village en Waikiki.
Volvemos a la Vieja Europa. Recorremos las empedradas calles de Roma, los cabarets parisinos, consumimos la noche londinense mientras suenan de fondo las campanas del Big Ben. Redescubrimos viejos olores y sabores que nos recuerdan quiénes somos y de dónde venimos.
París, 1920. creado para satisfacer los gustos de los Americanos en París, fue creado para Erskine Gwynne, quien editaba una revista mensual llamada “the Boulevardier”.
Italia, 1919. Uno de los cócteles más famosos del mundo, creado por el Conde Negroni.
Londres, 1984. Cóctel frío con sabor a café.
París, 1921. Un cóctel de fama internacional.
Londres, 1999. El más glamuroso.
Londres, 1980. Nacido en el Soho londinense es un cóctel equilibrado entre lo cítrico y lo dulce.
Milán, 1800. La historia del Americano se remonta a la segunda mitad del siglo XIX en el bar de Gaspare Campari en Milán. El apodo de “Americano” nació cuando Primo Carnera, un gigantesco boxeador italiano, se proclamó campeón mundial de peso pesado en Nueva York. Cuando Carnera regresó a Italia con el título, fue recibido con este cóctel tan italiano que, para la ocasión, se apodó “Americano”.
Londres, 1922. Creado por Hery Mc Elhone, en Ciro’s Club en honor a una famosa el día de su boda.
El cóctel Bee’s Knees tiene unos orígenes poco claros. Posiblemente fue inventado por Frank Meier, un bartender medio judío nacido en Austria que fue el primer head bartender del Ritz de París en 1921.
Bruselas, 1949. El cóctel Black Russian se atribuye a Gustave Tops, un barman belga, que lo creó en el Hotel Metropole en honor a Perle Mesta.
El origen exacto del sidecar no está claro, pero se cree que se inventó hacia el final de la Primera Guerra Mundial en Londres o París. La bebida recibió su nombre directamente del accesorio para motocicleta que se usaba con mucha frecuencia en aquella época. El Hotel Ritz de París reivindica el origen de la bebida.
La receta original del White Lady fue ideada por Harry MacElhone en 1919 en el Ciro’s Club de Londres. Originalmente usaba crema de menta, pero la reemplazó con ginebra en el Harry’s New York Bar de París en 1929. Según el American Bar del Hotel Savoy, la bebida fue creada allí por Harry Craddock.
Puede que el nombre venga de una herramienta para perforar pequeños agujeros (en alusión a su efecto «perforante» en el bebedor) o del cirujano contralmirante Sir Thomas Gimlette (1857-1943), de quien se dice que fue el primero en añadir cordial de lima a la ginebra. para ayudar a combatir los estragos del escorbuto en los viajes largos de los marinos de la época.
Italia, 1950. El cóctel se convirtió en un símbolo de la vida social y el verano italiano. El Aperol Spritz se caracteriza por su color naranja brillante, su efervescencia y su sabor equilibrado y accesible.
Paris, 1920. Se cree que el cóctel fue inventado en el Harry’s New York Bar de Paris, por el aclamado bartender y author Harry MacElhone, en la decada de 1920.
El Basil Smash fue concebido por Jörg Meyer en Hamburgo, 2008. La bebida rápidamente se convirtió en un gran éxito, e incluso ganó el premio «Mejor cóctel nuevo» en los premios Tales of the Cocktail Spirited Awards de 2008.
Tras miles de kilómetros recorridos hemos vuelto a casa. Después de visitar cientos de lugares, de perdernos por todas las ciudades, por todas las selvas y los mares. En nuestra mente queda el recuerdo de cientos de sabores y olores. Ahora solo queda poner en práctica todo lo aprendido.
El trago que Frida tomaría para desayunar, pero con un toque picantón.
Hay muchas formas de cruzar la frontera, con este cóctel lo haces volando. (Hasta fin de existencias)
Nuestro preferido. Dulce, cremoso, picante y ahumado.
Hará de «Abierto hasta el Amanecer» una película de niños.
Fusión de sabores Mexicanos y Marroquies, coctel especiado, dulce, cremoso y con un toque picante.
Un cóctel que te lleva al Más Allá con una mezcla explosiva.
Para que no se rompa la noche.
Bebida con un fuerte carácter tropical.
Cóctel de marcado estilo Tiki, refrescante, suave y con un dulzor cítrico.
El más suave y cremoso.
Hollywood, 1930. El nombre proviene del efecto que causa al beberlo.
Para los amantes de las olivas, un cóctel refrescante, con notas cítricas y dulces y un gran equilibrio.
Asia en tu boca.
Existe el pepino más allá del gin tonic.
Nuestra particular versión del negroni.
Un sour con excelentes matices florales, que harán bailar tu paladar.
En honor al señor Buchanan
El cóctel mas chingon del infierno, atrévete con el, dulce y picante!
Elegante, con cuerpo, intenso, el trago que seguro hubiera cautivado el exquisito paladar del señor Jay Gatsby.
Excelente fusión de whisky ahumado y mezcal ahumado, matices a tierra, humo y barrica que hacen de este trago una delicia para los mas exquisitos.
Versión del clásico Negroni pero en una tonalidad transparente, con intensos toques florales y más suave que el clásico.
Para los amantes del cítrico, encontramos la potencia del yuzu, equilibrado con el te matcha.
Versión con avainillada del clásico Espresso Martini, no puede faltar.
En honor a nuestra tierra, versión a la Alicantina del clásico Espresso martini
Si la Revolución tuviera sabor, sería este Margarita: atrevido, único y con el toque salado de los pepinillos.
Un fizz floral y delicado de baja graduación. Cremoso, balanceado.
Versión mediterránea del clásico rebujito. Cítrico, fresco, salino.
Nuestra selección de cócteles sin alcohol. Esperamos que tengas una buena excusa.
Versión sin alcohol con toques cítricos y un ligero picante del jengibre, exquisito!
Versión sin alcohol para los mas tropicales, el equilibrio perfecto entre dulce y refrescante.
Versión sin alcohol del Espresso Martini con un sutil toque a coco.
Versión sin alcohol de nuestra querida Llorona.
Versión sin alcohol y con un toque ahumado del clásico Bloody mary